CAPÍTULO 7: Algunas estrategias más

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Este capítulo

En los capítulos anteriores hemos estado trabajando con diferentes aspectos de los textos que pueden ofrecer dificultades para la comprensión: el léxico especializado, la estructura de las explicaciones, el significado de algunos conectores, los argumentos y los puntos de vista. En este capítulo proponemos trabajar con otros aspectos de los textos que pueden conducir a interpretaciones erróneas si no se los tiene en cuenta.

Preguntas de descubrimiento

1. Durante un examen, un profesor formuló la siguiente pregunta: “¿ Según el material de cáte­dra que usted ha leído, existe o no un incremento del número de empleos en la actualidad?”

El profesor se refería al siguiente texto:

Aunque se esté creando una más alta proporción de empleos en los niveles profesionales y de gestión que los que existían antes, el número total de empleos disponibles en la econo­mía está disminuyendo, en comparación con las personas que buscan trabajo activamente.

Sociología, Material de cátedra, p. 117.

Algunos estudiantes contestaron así:

Estudiante 1: “El número de empleos está aumentando”.

Estudiante 2: “La cantidad de empleos en los niveles profesionales y de gestión están au­mentando”.

Estudiante 3: “La cantidad de empleos está aumentando solamente en los niveles profesionales y de gestión”.

Estudiante 4: “Los empleos en los niveles profesionales y de gestión están aumentando, pero en forma general el número de empleos está en disminución”.

El profesor dijo que las respuestas de los estudiantes 1 y 2 no eran correctas y que la respuesta del estudiante 3 estaba incompleta ¿Por qué?

“Aunque, si bien, a pesar de que…”

En el Capítulo 6, ya vimos que un conector[1] muy común es “aunque” y sus expresiones equivalentes:

a pesar de que           es cierto que…pero          pese a que

si bien es cierto que…     también es cierto…

aun cuando       no lo es menos

En ese capítulo dijimos que la parte de la oración que se inicia con “aunque”, “a pesar de que”, etc. contiene un argumento o un punto de vista que se menciona, pero que se considera menos importante que lo que sigue. En lo que sigue, en la segunda parte de esa oración, está el punto de vista del autor del texto.

De este modo, las oraciones que contienen conectores como “aunque” (o cualquiera de sus equiva­lentes) se pueden separar en dos partes. Una de esas partes está encabezada por el conector, por ejemplo:

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La parte de la oración que está encabezada por “aunque” contiene un punto de vista que no es el del autor. En cambio, su punto de vista, lo que él quiere enfatizar, está en el resto de la oración. Así, en el primero de los ejemplos que ustedes acaban de leer, el autor acepta que “las ideas positivistas son signi­ficativas», pero enfatiza que esas ideas “no pueden ser aceptadas en su totalidad”.

Cuando se lee para estudiar, es muy importante identificar claramente el punto de vista del autor, lo que él quiere enfatizar. De lo contrario, el texto puede ser mal interpretado. Como ustedes habrán visto cuando contestaron la consigna 1, las respuestas de los alumnos 1 y 2 son erróneas, porque si bien en el texto se afirma que existe “una más alta proporción de empleos en los niveles profesionales y de gestión que los que existían antes”, esos estudiantes no tuvieron en cuenta que en el texto también se dice que “el número total de empleos disponibles en la economía está disminuyendo”, y este es el punto de vista del autor, lo que quiere trasmitir. Como ustedes también habrán advertido, la respuesta del alumno 3 es incompleta porque no tiene en cuenta el punto de vista que el texto comunica: “el número total de empleos disponibles en la economía está disminuyendo”, por lo tanto el profesor la consideró incorrecta. Por eso la única respuesta correcta es la del estudiante número 4, ya que es la única que tuvo en cuenta el punto de vista del autor.

En muchas ocasiones, en los libros de estudio, ustedes se van a encontrar con fragmentos -o con oraciones dentro de fragmentos- que empiezan con “aunque” o sus equivalentes.

Por ejemplo:

Si bien es cierto que desde los primeros años de los estudios universitarios las cátedras acostumbran a encomendar a sus alumnos la confección de monografías, lo que se acepta por tales no lo es exactamente.

Puede ocurrir que al leer un texto como el anterior, los lectores no reparen en la segunda parte de la oración. Esto, muchas veces, produce equivocaciones. Observemos otra vez el ejemplo anterior donde hemos destacado el punto de vista del autor:

Si bien es cierto que desde los primeros años de los estudios universitarios las cátedras acostumbran a encomendar a sus alumnos la confección de monografías, lo que se acepta por tales no lo es exactamente.

Al leer este fragmento, se podría interpretar incorrectamente que: “desde los primeros años de los estudios universitarios las cátedras acostumbran a encomendar a sus alumnos la confección de monografías”. Efectivamente, eso está en el texto, pero las palabras “si bien es cierto que…” indican que el autor manifiesta conocer esa circunstancia, que acepta esa idea, pero su propio punto de vista es otro: “lo que muchas veces se acepta por monografías no son exactamente eso”.

Para comprender mejor estas oraciones, se puede cambiar el conector “aunque” por “pero”. Así:

“Desde los primeros años de los estudios universitarios las cátedras acostumbran a enco­mendar a sus alumnos la confección de monografías, pero lo que se acepta por monografías no lo es exactamente”.

Analicemos otro caso:

Aunque la poesía y la ficción hipertextuales no lineales puedan ofrecer formas de organiza­ción muy paralelas, en algunos aspectos, a las que ofrece el texto impreso, aún queda un problema potencialmente crucial al respecto.

Como hemos señalado, el contenido de este fragmento se puede dividir en dos partes:

a) La poesía y la ficción hipertextuales no lineales puedan ofrecer formas de organización muy paralelas, en algunos aspectos, a las que ofrece el texto impreso.

b) Aún queda un problema potencialmente crucial al respecto.

En este caso, lo que el autor conoce y acepta es que la literatura hipertextual (“la poesía y la ficción hipertextuales no lineales”) puede ser semejante (“formas de organización muy paralelas”) a la del texto impreso, pero en ese tema (“al respecto”), él considera importante la existencia de otras cuestiones (“problemas”) que merecen ser consideradas (“potencialmente cruciales”).

Esto también podría decirse así:

La poesía y la ficción hipertextuales no lineales pueden ofrecer formas de organización muy paralelas, en algunos aspectos, a las que ofrece el texto impreso, pero aún queda un pro­blema potencialmente crucial al respecto.

En el fragmento que sigue también hay conectores de este tipo:

Tanto las corrientes de pensamiento como los movimientos artísticos y literarios reflejan el triunfo de la Burguesía del siglo XIX. Es decir, que el asentamiento burgués en lo político-económico también repercutió en el plano intelectual. Si bien es cierto que dicho asenta­miento caracterizó a todo el siglo, no lo es menos que, entre el subjetivismo sentimental del romanticismo y la confianza absoluta en la ciencia, típica del positivismo, se encuentra toda la gama del pensamiento, incluyendo la crítica radical al capitalismo que efectuó el marxismo.

Lischetti, M. (comp.) Antropología, Buenos Aires, Eudeba, p. 91.

Observen que el segundo conector: “no lo es menos”, sólo puede ser comprendido si se busca la primera parte: “si bien es cierto que”. De este modo, podemos entender que el autor acepta y da como sabido (“es cierto”) el triunfo de las ideas de la burguesía en el siglo XIX, pero el propio punto de vista (“no es menos cierto” = también es cierto) es que la burguesía también fue criticada. Entonces, dicho de otro modo:

“Durante el siglo XIX triunfó la burguesía, pero también recibió críticas diversas. Una de ellas es la crítica que el marxismo hizo al capitalismo.”

Una vez que ustedes hayan separado el punto de vista que el autor menciona y el punto de vista que el autor marca como propio, coloquen un pero delante de este último.

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Trabajos Prácticos de Aplicación

2. Un lector leyó el siguiente párrafo e interpretó que “las investigaciones sobre el aprendi­zaje son pocas”. Pero luego encontró una lista de varias de ellas y pensó que en el texto había una contradicción. ¿En qué consistió su error?

Aunque la investigación de las concepciones sobre el aprendizaje es aún escasa, han co­menzado a abordarse desde diversos enfoques, entre los que no sólo se encuentra el fenó­meno gráfico (Marton y Booth, 1997), sino también los estudios sobre el desarrollo del metaconocimiento (Lovett y Pillow, 1995; Schwanenflugel, Fabricius y Noyes, 1996; también los capítulos 5 y 6 en este volumen), sobre la adquisición de una teoría de la mente en los niños (Gopnik y Meltzoff, 1997); Martí, 1997; Perner, 1991; Wellman, 1990) o sobre las acreencias mantenidas por profesores y alumnos de diversos niveles educativos sobre el conocimiento y su adquisición (HoferY Pintrich, 1997; Kember, 1997).

Pozo, J. I. y Monereo, C. (comp.), El aprendizaje estratégico, Madrid, Santularia, 1999, p. 88.

3. Al leer el mismo texto anterior, otro lector interpretó: “El autor sostiene que las investiga­ciones acerca de las concepciones del aprendizaje son pocas aún, pero ya existen trabajos con diversos enfoques”. ¿Usted está de acuerdo? ¿Por qué?

4. Debajo del siguiente fragmento aparecen dos interpretaciones. ¿Cuál cree que es la co­rrecta? ¿Por qué?

A pesar de los importantes aportes que el Movimiento de Concepciones Alternativas ha proporcionado sobre el conocimiento de las concepciones alternativas de los sujetos, no está al margen de algunas críticas.

Rodríguez Moneo, M., Conocimiento previo y cambio conceptual,
Buenos Aires, Aique, 1999, p. 45.

Estudiante 1:

“El Movimiento de Concepciones Alternativas ha realizado aportes importantes sobre las con­cepciones alternativas de los sujetos”.

Estudiante 2:

“El Movimiento de Concepciones Alternativas ha realizado aportes importantes, pero también se le pueden formular algunas críticas”.

5. Lea todo el fragmento siguiente. Vuelva a escribir la oración que está destacada. Trate de no repetir las palabras del fragmento y recuerde que puede utilizar el conector “pero”.

Como bien indica Perrenaud (cf. Perrenaud, 1990), es necesario discriminar que el proyecto escolar no es un proyecto de los niños, sino, en verdad, un proyecto atribuido a los niños pero impuesto sobre ellos por la cultura adulta. Aunque sintamos plenamente legitima­da nuestra acción pedagógica sobre los niños y concibamos su educación como un derecho, no debe olvidarse que tales legitimación y perspectiva están originadas en la cultura adulta. Al tratar, por ejemplo, de identificar las características que guardan los comportamientos de los alumnos, no podemos obviar el carácter obligatorio que la escolaridad tiene para los niños.

Baquero, R. y Terigi, R, “En búsqueda de una unidad de análisis del aprendizaje escolar”,
en Apuntes, Buenos Aires, 1996.

Las nominalizaciones

En el Capítulo 5 vimos que algunas palabras o expresiones condensan procesos o acciones comple­jos. Por ejemplo, “El ofrecimiento de los políticos de un plebiscito” equivale a decir: “los políticos ofrecieron hacer un plebiscito”. Del mismo modo: “La solución a esta cuestión será más fácil adoptando otros enfoques» equivale a decir “Esta cuestión se solucionará fácilmente adoptando otros enfoques”.

Muchas de estas palabras y expresiones, que encierran acciones o procesos complejos, son deriva­das de verbos. Por ejemplo:

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Las palabras de la columna de la izquierda son sustantivos o nombres derivados de verbos y se los llama nominalizaciones (del latín “nombre” = nomen). Como provienen de un verbo, encierran una acción o proceso o efecto, y son esas palabras que en los diccionarios aparecen como “acción o efecto de…”. Por ejemplo:

ordenamiento.

m. Acción y efecto de ordenar.

resolución. (Del lat. resolutio, -onis).

f. Acción y efecto de resolver o resolverse.

Observen que no basta saber que este término significa que es «acción o efecto de resolverse». Por un lado, es necesario tener en cuenta a qué disciplina corresponde el texto en el que la palabra aparece (como ya dijimos en el Capítulo 3). Porque se puede encontrar esto:

resolución. (Del lat. resolutio, -onis).

f.   Acción y efecto de resolver o resolverse

Fís.   Distinción o separación mayor o menor que puede apreciarse entre dos sucesos u obje­tos próximos en el espacio o en el tiempo.

Med.  Terminación de una enfermedad, especialmente de un proceso inflamatorio. Mus.   Paso de un acorde disonante a otro consonante.

Pero, por otro lado, estas nominalizaciones pueden ser poco claras cuando no se advierte:

  • Cuál es el verbo que está encerrado en la nominalización, por ejemplo: en “resolución” : resol­ver (es el verbo del cual deriva).
  • Quién realiza esa “acción de resolver o resolverse”, por ejemplo:

La reciente resolución del poder ejecutivo = el poder ejecutivo resolvió recientemente.

  • Sobre qué objeto o situación se ejerce la acción, por ejemplo:

La reciente resolución sobre entrega rápida de documentos = alguien resolvió que se entreguen documentos rápidamente.

Entonces, para darse cuenta de lo que está comprimido o encerrado en una nominalización es conve­niente preguntarse: “¿Cuál es la acción?” “¿Quién la realiza?” “¿Sobre qué se ejerce?”

Veamos un ejemplo:

La afirmación de que para el ser humano es imprescindible la presencia de otros para cons­tituirse en tal, como su necesidad de pertenencia grupal, es una cita infaltable en los textos actuales.

Scaglia, H. García, R., Psicología. Fenómenos sociales, Eudeba, 2000, p. 59.

La palabra “afirmación” es una nominalización derivada del verbo “afirmar”. ¿Cómo entender me­jor lo que la nominalización dice? Si preguntamos ¿quién afirma? diremos: los textos actuales (“es una cita infaltable en ellos”). Si preguntamos qué es lo que afirman, diremos que afirman que “para el ser humano es imprescindible…”. Por lo tanto, este párrafo podría explicarse así:

Los textos actuales afirman (la afirmación de que) para el ser humano es imprescindible la presencia de otros para constituirse….

Pero en el fragmento hay otras nominalizaciones: “presencia” y “pertenencia”, por lo tanto, la expli­cación completa sería esta:

Los textos actuales afirman que para el ser humano es imprescindible que otros estén presentes (“la presencia de otros”), para constituirse en tal, como su necesidad de per­tenecer a un grupo (“pertenencia grupal”).

Otro ejemplo:

La conformidad al rol teje y mantiene la trama social misma.

Esta expresión que contiene la nominalización “conformidad” puede también expresarse así:

La trama social se teje y se mantiene porque las personas actúan de acuerdo con su rol (“conformidad al rol”).

Frecuentemente, las nominalizaciones están presentes en los títulos y en los subtítulos de los textos. Por ejemplo, estos subtítulos de fragmentos que figuran en capítulos anteriores de este libro:

“La división del trabajo como proceso de diferenciación social”

“La presencia del ancestro africano”

“Hibridación”

“Formaciones grupales”

“Dualismo metodológico”

“El conexionismo”

“Concepción de lo humano”

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Trabajos Prácticos de Aplicación

5. En el fragmento siguiente elija por lo menos cuatro nominalizaciones y escriba los verbos de los cuales provienen:

Las explicaciones de fines de los 70 y comienzos de los 80 intervinculan argumentos de la hipótesis del hombre cazador y la mujer recolectora. Sin dar preeminencia a ninguno de los dos sexos, sino por el contrario destacando el rol cooperativo de ambos para la supervivencia de la especie, se formula la hipótesis del alimento compartido (Isaac, 1978). La división sexual del trabajo ubicaría a la mujer en las actividades relacionadas con la recolección de alimentos vegetales para el grupo y a los hombres con las actividades de obtención de proteínas mediante el aprovechamiento ocasional de carne por carroñeo. La compartición se habría efectuado en lugares transitorios -a salvo de predadores peligrosos como los felinos- donde la interdependencia social del grupo requería de lazos sociales cada vez más sólidos.

Lischetti, M. (comp.) Antropología, Buenos Aires, Eudeba, 2004, p. 31.

6. Lea el siguiente fragmento, y luego trate de explicar lo que está condensado en las nominalizaciones destacadas (cuál es el verbo, quién realiza la acción, sobre qué objeto se realiza esa acción).

Para seguir avanzando en la comprensión del estructuralismo es necesario que hagamos referencia a las influencias metodológicas, específicamente a la lingüística, de donde tomará los criterios que trasladará a la etnología.

Lischetti, M. (comp.) Antropología, Buenos Aires, Eudeba, 2004, p. 158.

7. Subraye las nominalizaciones de este párrafo y haga lo mismo que en la consigna anterior:

La explicación acerca de los orígenes del hombre que más amplia difusión ha alcanzado se deriva de las ideas iluministas del siglo XVIII, en las que el hombre, el Homo Sapiens de Linneo, se diferenciaba del animal por su capacidad pensante, por el uso de la razón. Una evidencia de esto debía ser la existencia de un cráneo grande. Durante todo el siglo XIX imperaron estas ideas y ya entrado el siglo XX, en 1912, con este principio se preparó un fraude muy famoso: el Hombre de Piltdown, que en realidad fue falsificado utilizando un cráneo de hombre moderno y una mandíbula de orangután a la que se le habían limado los colmillos. Su aceptación fue inmediata porque era lo esperado según las ideas de la época; primero tendría que haber surgido un cerebro grande en un rostro que debía ser aún muy simiesco. Cabe recordar que hasta 1924 no se habían encontrado restos fósiles anteriores al millón de años; recién a partir de 1942 comienzan los hallazgos de fósiles en Sudáfrica y a comienzos de 1960, en África Oriental.

Lischetti, M. (comp.) Antropología, Buenos Aires, Eudeba, 2004, p. 314.

Las dobles negaciones

Hay otro “modo de decir” que es muy frecuente en los textos académicos. Se trata de dobles negacio­nes (a veces incluso triples) que hacen necesario detener la lectura para interpretarlas correctamente. ¿Qué es una doble negación?

Se trata de expresiones que contienen un “no” delante del verbo: “no debe ser”, “no estaban”, “no eran”, “no se hallaban”. Después del verbo, aparece una palabra que tiene un significado negativo: “imposible” (no posible), “ausente” (no presente), “insostenible” (no se puede sostener), “faltante” (no hay), “subestimado” (no estimado totalmente).

Se forman así expresiones con dobles negación como:

No es imposible

No estaba ausente

No parece insostenible

No deja de ser

No debe subestimarse

No faltó

Por ejemplo, en los siguientes fragmentos hemos marcado estas dobles negaciones:

Fragmento A

La respiración, el crecimiento, la excreción, la reproducción, etc., al fin y al cabo son el resultado de la actividad celular. Por lo tanto, no es ilógico que los biólogos se interesen cada vez más en el estudio de las células (citología) y de los tejidos formados por la unión de las células (histología).

Fragmento B

Se dice que la francesa fue solamente una de las varias revoluciones del siglo XVIII, aunque la más dramática y de mayor alcance. Desde luego, como la crisis del antiguo régimen no fue un fenómeno puramente francés, esa observación no carece de fundamento.

Al contener una expresión con dos negaciones, el fragmento se puede volver difícil de comprender. En esos casos, conviene transformarla suprimiendo ambas negaciones. Así:

No es imposible = Es posible

No estaba ausente = estaba presente

No parece insostenible = parece sostenible

No deja de ser = es

No debe subestimarse = debe estimarse en su justo valor

No faltó = hubo

Entonces, el primero de los fragmentos anteriores debería interpretarse así:

La respiración, el crecimiento, la excreción, la reproducción, etc., al fin y al cabo son el resultado de la actividad celular. Por lo tanto,

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que los biólogos se interesen cada vez más en el estudio de las células y de los tejidos formados por la unión de las células.

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Trabajos Prácticos de Aplicación

8. Identifique, en el texto siguiente, las expresiones que contienen dobles negaciones y vuel­va a escribirlas como afirmaciones positivas:

LOS ARTESANOS

La pertenencia a un gremio daba al artesano un lugar reconocido y respetado en la socie­dad colonial: cada gremio estipulaba los productos que debían ser producidos, los mate­riales que debían emplearse y el precio que podía pedirse por el bien terminado. Sin embargo, en Buenos Aires los gremios aparecieron tardíamente, en el siglo XVIII y fueron relativamente débi

La ausencia de una sólida tradición gremial no impidió la existencia de prerrogativas básicas de la tradición artesanal europea.

Negros esclavos y negros libres

Los esclavos configuraban un sector eminentemente urbano, aunque su presencia en las zonas rurales no debe ser subestimada […].

Introducción al conocimiento de la Sociedad y el Estado. Módulo único.
Buenos Aires, Eudeba, 2000, p. 63 y ss.

9. Lea el siguiente fragmento y luego responda la pregunta que está a continuación:

Los acontecimientos mencionados, derivados de cambios profundos en lo social, y que a su vez modificaron notoriamente el panorama vigente hasta 1914, no podían dejar de afectar la aceptación pacífica de la visión de la realidad que sostenía el pensamiento liberal.

Villadeamigo, J., Los hechos e ideas económicos y sociales y el rol del Estado en la economía, p. 116.

Un estudiante interpretó -equivocadamente- que: “Los acontecimientos… que modificaron el pano­rama vigente hasta 1914 no podían afectar la aceptación de la visión de la realidad que sostenía el pensamiento liberal”. ¿De qué no se dio cuenta? ¿Cuál es la interpretación correcta?

Trabajos Prácticos de Revisión

10. Relea títulos y subtítulos de los capítulos anteriores de este libro e identifique nominalizaciones. Luego, trate de explicar qué conceptos, acciones o procesos están ence­rrados en ellas.

11. Aquí copiamos nuevamente el fragmento que usamos en la consigna número 7 de este capítulo. Vuelva a leerlo y escriba una explicación de la última oración. Trate de no repetir las palabras del texto y tenga en cuenta las dos nominalizaciones que aparecen allí.

Las explicaciones de fines de los 70 y comienzos de los 80 intervinculan argumentos de la hipótesis del hombre cazador y la mujer recolectora. Sin dar preeminencia a ninguno de los dos sexos, sino por el contrario destacando el rol cooperativo de ambos para la supervivencia de la especie, se formula la hipótesis del alimento compartido (Isaac, 1978). La división sexual del trabajo ubicaría a la mujer en las actividades relacionadas con la recolección de alimentos vegetales para el grupo y a los hombres con las activida­des de obtención de proteínas mediante el aprovechamiento ocasional de carne por carroñeo. La compartición se habría efectuado en lugares transitorios -a salvo de predadores peligrosos como los felinos- donde la interdependencia social del grupo re­quería de lazos sociales cada vez más sólidos.

Lischetti, M. (comp.), Antropología, Buenos Aires, Eudeba, 2004, p. 31.

12. Identifique dobles negaciones en este fragmento. Vuelva a escribir la oración en la que aparecen usando la estrategia que se vio en este capítulo.

Las manumisiones de esclavos no eran infrecuentes […] y no faltaban aquellas manumisiones en las que los amos ponían sus propias condiciones a los esclavos antes de otorgarles la libertad. Una vez libre, el afroargentino no veía abrirse delante suyo un panorama ocupacio-nal muy distinto al que dejaba atrás. […]

Sin embargo, el ascenso social no estaba vedado a la población negra libre; por el contrario, no faltaron, en el Buenos Aires colonial, negros y mulatos que adquirieron casas y terrenos aun siendo esclavos.

Introducción al conocimiento de la Sociedad y el Estado. Módulo único.
Buenos Aires, Eudeba, 2000, p. 64.

13. Lea el fragmento que sigue prestando especial atención a los conectores “aunque”, “si bien es cierto” y sus equivalentes. También tenga en cuenta las nominalizaciones y las negaciones. Cada vez que encuentre uno de estos casos, aplique alguna de las estrategias que se vieron en este capítulo. Repare también en dificultades que se vieron en otros capítulos: palabras compuestas, puntos de vista y relaciones de causa-consecuencia.

Para Bufón el salvajismo no se corresponde (como veremos en Rousseau) con la idea de un salvaje feliz y sin presiones, sino que por el contrario, los salvajes representan un estado de decrepitud y estupidez por el cual no han sabido llegar a la civilización. El salvaje en esta concepción, ignora las artes para dominar la naturaleza y con ello pasar de la naturaleza a la cultura. Para Bufón el salvaje es un hombre a medias. Respecto de la variedad de la especie humana en el capítulo referido a los negros, sostiene que los hom­bres son perezosos y las mujeres disolutas. Y los americanos no están mejor conceptuados: carecen de pasión por su hembra y por consiguiente de amor por sus semejantes. Estas afirmaciones, asociadas las características físico-biológicas de cada grupo huma­no, tendrán como resultado, en el siglo XIX, la legitimación del discurso seudocientífico del racismo.

Si bien es cierto que Bufón abre toda la perspectiva antropológica moderna, también es cierto que el lugar otorgado al salvaje en la escala evolutiva es precursora de la visión peyorativa de la cual serán objeto los “primitivos” en el curso del siglo siguiente.

Lischetti, M. (comp.), Antropología, Buenos Aires, Eudeba, p. 81.


  1. Para concepto de conectores ver Capítulo 5.

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